¿Cómo dejar de sentir vergüenza y ponerse colorado?

Muchas veces sucede que nos sentimos avergonzados en algunas situaciones o ante determinadas personas, algunas de ellas suelen ser esperables pero otras no. En el post del día de hoy te contaremos aquellas situaciones en las que suele ser más común ponerse nervioso, avergonzarse y sonrojarse. Pero, además, te daremos algunas ideas sobre cómo hacer para tratar de evitarlo.

¿Cómo dejar de sentir vergüenza y ponerse colorado?

Resulta pertinente comenzar por distinguir distintos tipos de usos de la palabra vergüenza. Existe, quizá sea la más común, el tipo de vergüenza relacionado con la timidez; esto es dejar de hablar con otras personas, no participar en grupos, hasta incluso no aparecen nuevas relaciones en la vida de este tipo de personas. Se conoce a este tipo como un rasgo de personalidad que debe ser modificado ya que puede traer serios problemas en la vida relacional de las personas.

Por otro lado, se suele hacer referencia a la vergüenza con el dicho “nunca se debe perder del todo la vergüenza”, haciendo alusión a un comportamiento que se domina y se utiliza en favor de conseguir algún beneficio. No perder la vergüenza se podría pensar como un indicador que nos dice cuándo debemos hacer algo o no, para evitar errores o determinadas situaciones. Este tipo suele reconocerse por algunas frases o dichos, por ejemplo por el refrán “debes actuar como si tu madre te estuviese viendo”: aquí se estima que uno debería comportarse y no perder la verguenza.

El otro tipo de verguenza nombrado al principio, suele reconocerse en situaciones puntuales como por ejemplo en una clase de la escuela o de la facultad donde uno debe pasar al frente a realizar una lección oral y no puede por la timidez que le genera ésto. Son situaciones donde uno debe exponerse delante de otros y quedar en el foco de la atención; se cree que esta verguenza y timidez está en relación directa con una baja autoestima, la persona se siente insegura de sí misma por lo que le es imposible ser vista y/0 evaluada por otros.

Pero, ¿cómo podemos dominar la vergüenza? No será tarea fácil, la timidez y la vergüenza son comportamientos que se generan con inercia, es por eso que se debe vencer ese automatismo. Se recomienda intentar evitar hablar de temas de los cuales no sabemos demasiado, eso evita que no quedes expuesto a cuestiones de las que no estás en tema y que no estás seguro. Una vez logrado esto, se recomienda incitar a la persona a animarse a mantener diálogos no tan profundos, más cortos y superficiales. Esto irá generando con práctica más soltura en la conversación con otros.

Se conoce que los chats de las redes sociales suelen ser recomendados para comenzar con este ejercicio. Sirve para conversar por escrito con personas que no conoces, por lo que no tendrás vergüenza, y podrás comenzar a soltarte en distintas temáticas.  Una vez logrado este paso, se recomienda comenzar a exteriorizarlo, puede ser con algún amigo de confiaza o, por el contrario, con algún desconocido que no se tenga presión alguna. Entonces, se pone en práctica lo aprendido en las relaciones por las redes sociales para comenzar a dialogar en forma tridimensional: con rostro y voz.

Nunca es tarde para comenzar a trabajar sobre la vergüenza, a veces sucede que muchas personas sufren de este comportamiento inadecuado pero no son conscientes o que les es difícil reconocerlo. Siempre es conveniente trabajar estas conductas, podrán ampliar la vida social y relacionarse de otra forma que no hacían hasta ahora.

Se recomienda la consulta con algún profesional en el tema cuando estos consejos no son suficientes.

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